Después de mucho tiempo sin ir al dentista llega el momento de tu revisión dental, y entonces recuerdas lo mal que lo pasaste con tu última endodoncia. Pero, no siempre tiene que ser así, acudir a tu dentista puede ser una experiencia agradable siempre que cuentes con un buen profesional que te de confianza, y con el que puedas comunicarte.

Hola de nuevo. Volvemos a nuestro blog para hablar esta vez de un tema que realmente me preocupa como dentista. Veo que muchos pacientes intentan retrasar lo máximo posible la solución de sus problemas dentales. A mi como dentista me afecta de la siguiente manera, y es que en muchas ocasiones veo urgencias que acuden para que les soluciones el dolor de manera puntual con antibióticos por ejemplo, pero que una vez que no les duele nada se olvidan de solucionar el problema. En una encuesta del 2014 realizada por Key-Stone y encargada por FENIM (Federación española de empresas relacionadas con la tecnología sanitaria) estimó que aproximadamente el 60% de los españoles no habían acudido al dentista en un año. Si a esto le sumamos que en muchos casos como he comentado antes, solo vamos al dentista para solucionarnos el dolor a base de antibióticos la cosa empeora. En estos momentos gracias a este hábito en la población encabezamos las listas de paises con mayores tasas de resistencias a los antibióticos. Por poner un ejemplo, según datos extraídos por EL MUNDO del atlas mundial de la OMS, en España la tasa de Escherichia coli (responsable del 80% de infecciones urinarias) resistente a fluoroquinolonas es del 34,5% (y un 12% no responde a cefalosporinas de tercera generación), lo que nos sitúa como uno de los países con peor perfil, junto a Grecia, Italia o Portugal. Es decir que matamos moscas a cañonazos, y en definitiva no solucionamos el problema. Y entonces yo me pongo a intentar pensar cual es el problema que hace que la gente no quiera solucionarse una caries, una pulpitis o una necrosis que cada cierto tiempo hace que se te hinche la cara. Podríamos decir que es un tema económico, pero seamos coherentes, en temas de salud no solemos escatimar y hoy en día la odontología dispone de un gran numero de profesionales con tarifas muy amplias para todos los bolsillos. Entonces, ¿qué nos hace evitar ir al dentista? Según mi punto de vista es el miedo.

Recuerdo cuando empecé la carrera las palabras de mi madre fueron: Hijo, ¿de verdad no quieres estudiar otra cosa? La verdad es que mi madre estaba preocupada por haber criado a un sádico o a un monstruo que solo disfruta con el sufrimiento de los demás. Mi vocación por el servicio publico y la atención a pacientes hizo que esos prejuicios desaparecieran tanto en mi, como en mi familia. Y aprendí algo muy valioso durante esos años en la facultad. Realmente lo que un paciente necesita para perder el miedo a este tipo de tratamientos y situaciones se basa en confiar en el profesional.

Años mas tarde, cuando me profundicé en el tratamiento de niños (odontopediatría), me dí cuenta que esas mismas técnicas que utilizas en niños para afianzar la confianza y poder realizarles tratamientos complejos son las mismas técnicas que necesitan los adultos para perder el miedo. De hecho, me di cuenta, de que muchas personas desarrollan fobias o miedos a ciertas situaciones, como por ejemplo ahogarse, atragantarse con algo, marearse si les tumbas mucho, etc. Esas fobias están directamente relacionadas con el cerebro. Y entonces saqué la siguiente conclusión sobre este tema y se basa en que nuestro cerebro es asustadizo, evita volver a pasar por traumas y es vago a la hora de afrontar nuevos retos.

 

Y entonces sabiendo esto ¿que podemos hacer para no tener miedo en el dentista? La respuesta es bien sencilla. Los dentistas que realmente quieren que sus pacientes vuelvan y les recomienden, saben que tienen que hacer para que el paciente no lo pase mal en la consulta. Y lo hacen ofreciéndoles confianza en primer lugar, luego pueden desensibilizarlos paulatinamente haciendo tratamientos mas fáciles y mas adelante harán los mas complicados. Y por último es  necesario entretener al paciente en el gabinete. Hay que hacerle sentir al paciente que la experiencia que va a pasar va a ser agradable, e incluso entretenida. Hay que ayudar al cerebro de nuestros pacientes a que no entre en un bucle, a que no se asuste recordando experiencias anteriores, hay que hacer que la experiencia en el dentista sea lo mas agradable posible. Hoy en día hay muchos dentistas que están al día de como puedes ayudar a afrontar por parte de los pacientes situaciones tales como una extracción o una endodoncia.

Para resumir, solo decir que para poder ir al dentista solo tienes que encontrar aquel profesional que sepa manejar tus nervios, que se adapte a tu tiempo de anestesia y que conozca las claves para hacer tu estancia en el gabinete lo mas agradable posible. Por nuestra parte, sabes que estamos a tu disposición en nuestra clínica de Colmenar Viejo y si quieres proponernos tu caso, estaremos encantados de escucharte. Nada más por hoy, nos vemos pronto en un nuevo artículo del blog.