En muchas ocasiones es muy difícil comenzar con la rutina después de vacaciones y quizá lo que mas pereza da es empezar un tratamiento con tu dentista en está época. En esta entrada del blog te damos algunos consejos para afrontar tu vuelta lo mejor posible. 

Los días en verano son más largos y luminosos, y con la llegada del otoño todos notamos de manera mas o menos drástica una bajada de las temperaturas y por ende de luz. A eso le sumamos que nuestros peques comienzan con su rutina y nosotros con la nuestra. Guarderías, nervios, comidas y ropa que hay que preparar, atascos cada mañana, etc… Luego uno llega a casa y quiere descansar y claro está posponemos nuestra visita al dentista todo lo que podemos quizá para poder conseguir adaptarnos a nuestra rutina con normalidad. Pero yo creo que es importante tener claro que ir al dentista debe ser un hábito más de nuestra rutina. A continuación voy a exponer los tratamientos relacionados con la prevención de futuros «males mayores» que podemos ir introduciendo en esta época de cambios y adaptaciones después de las vacaciones.

Limpieza de boca

Los dentistas llamamos técnicamente a este tratamiento profilaxis. Consiste en la limpieza de los depósitos que se crean entre las raíces de los dientes y encías adyacentes. Se suele hacer con un aparato que se llama ultrasonido, y consiste en una especie de módulo que llevan los sillones y en el que se acopla una punta de metal que vibra a una determinada velocidad creando un tipo de vibración ultrasónica. Esta punta vibrando en contacto con el sarro lo que suele hacer es disolverlo. En contra de lo que mucha gente piensa, la limpieza no duele. Solo hay dos situaciones en las que una limpieza puede ser molesta, una, en la que el operador es poco cuidadoso, y la otra en la cual el paciente tiene mucha sensibilidad en sus piezas dentales. En la primera que he comentado lo único que puede hacer el paciente es encontrar un doctor que sea mas cuidadoso y que no le haga daño durante este tratamiento. La segunda situación (sensibilidad dental) se puede solucionar anestesiando al paciente e incluso haciendo la limpieza en varias sesiones. En nuestra experiencia en la clínica los pacientes no suelen necesitar anestesia y puntualmente hemos puesto anestesia muy superficial a quien lo ha necesitado y el proceso ha sido muy satisfactorio para el paciente según nos ha comentado después.

Ortodoncia

La vuelta de las vacaciones es un momento estupendo para comenzar con los tratamientos de correcciones dentales en los mas pequeños. Pero muchas veces nos surge la duda ¿Necesitará ortodoncia mi hij@? La respuesta es muy sencilla y apela al sentido común. Depende de lo que se esté desviando de la normalidad su boca. Yo en la consulta en muchas ocasiones intento que los padres aprendan como diagnosticar las posibles patologías dentales de sus hijos. Hay que fijarse en la posición de los dientes, si muerde bien o hay zonas en las que sus dientes no siguen un patrón normal. asimetrías, faltas de piezas cuando todos sus compañeros de clase ya las tienen, dientes que no terminan de erupcionar o que están en una posición muy lejana de lo que parece normal. A eso llamo yo el sentido común y es lo que tiene que hacernos acudir al dentista para que valore cada caso en profundidad. ¿Todos los casos requieren ortodoncia? Está claro que no, pero siempre hay que entender que si hay un problema pequeño cuanto antes lo tratemos mejor. En nuestra clínica los casos de ortodoncia siempre se sitúan en dos fases diferentes, la fase inicial o denominada ortodoncia precoz, que es cuando aún tiene dientes de leche y se están formando sus caras y cabezas aun están creciendo. Esta primera fase suele ser hasta los ocho  o nueve años según vaya de adelantado o retrasado cada niño con las etapas de erupción dentaria. Y la segunda fase, cuando tenemos lo que se denomina dentición mixta que es entre los 9 y los 11 años en adelante. Esta segunda fase suele realizarse cuando en la primera fase hemos conseguido estimular sus maxilares para que crezcan en el sentido correcto pero no ha sido suficiente para la corrección dentaria, y es aquí cuando pasamos a lo que denominamos ortodoncia fija. Tanto para la fase uno como para la fase dos nosotros en nuestra clínica realizamos un estudio radiográfico, fotos y modelos de los pacientes, y en Septiembre y Octubre es una época excelente para hacer todas estas estimaciones y comenzar con el tratamiento. Cuando nuestros hij@s comienzan las clases los compañeros ven como algo normal la nueva imagen de su compañer@ de clase y en un año o año y medio tendremos a un adolescente con sus dientes perfectamente colocados, además de haber corregido los posibles problemas oclusales en el futuro.

Implantes dentales y coronas sobre dientes naturales

Siempre que me preguntan mis pacientes que cual es el mejor momento para hacerse implantes o coronas yo les comento que en otoño, el motivo principal es la proximidad de las navidades. La verdad es que no existe ningún motivo médico especialmente urgente para hacerse algo en una época determinada del año, dando por hecho que lo urgente es aquello que nos impide tener un estado de salud adecuado. Para mi un paciente con una ausencia dental es un paciente incompleto, un paciente en el que se van a producir cambios de su articulación tanto dentaria como neuromuscular que van a ser en cierto momento irreversibles, pero a veces uno no puede luchar en contra de otros factores que pueden ser las circunstancias personales de cada paciente, el miedo al dentista o la economía de cada uno.  Lo que si que es cierto es que las navidades son una época en la cual todos intentamos prepararnos para el cambio de año como si se tratara del fin del mundo. En Diciembre mucha gente acude a mi consulta para resolver cosas casi con limite de tiempo de semanas. Por eso yo intento acostumbrar a mis pacientes a que tengan el hábito de solucionar sus problemas protésicos con tiempo. Tenemos que pensar que si nos vamos a hacer implantes por lo general vamos a necesitar tres meses para que cicatrice el implante que hemos colocado en la mandíbula y cuatro meses para rehabilitar los implantes que tenemos en el maxilar superior. Con rehabilitar me refiero a que los implantes se componen de dos elementos, implante (lo que mucha gente denomina erroneamente, tornillo) y corona que es lo que se suele unir al implante cuando ha pasado el tiempo de cicatrización que he comentado antes. Por eso hay que anticiparse y buscar el momento adecuado para rehabilitar esos estados sin piezas que quizá llevan años así. En otoño todo cicatriza mejor que con el calor del verano, por eso os invito a que os acerquéis a haceros un chequeo antes de que sea tarde y os pille fin de año.

Conclusiones finales:

Quizá cualquier fecha es buena para acudir a tu clínica de confianza. Lo que hay tener claro es que posponer tu salud buco dental siempre va a ir en tu contra. En nuestra profesión se ha popularizado la idea de que en muchas ocasiones los pacientes (yo también soy paciente a veces) damos mas importancia a lo material y dejamos de lado nuestra salud buco dental y cuanto mas tiempo dejemos que pase para solucionar cualquier problema dental mas posibilidades de que la solución de ese problema sea mas costosa. Por eso te esperamos en nuestra clínica con las manos abiertas y con ganas de que te prepares o bien para las próximas navidades o para tener una salud buco dental perfecta y así ahorrar para poder regalarle mas cosas a los tuyos durante las fiestas navideñas. Un saludo a todos los que leen el blog y os espero en la clínica.